Nunavut, Canadá · 22 de julio de 2026 — El explorador español completó este martes una jornada de 40 kilómetros en seis horas de navegación bajo condiciones meteorológicas exigentes, con lluvia, frío, rachas de viento cercanas a los 50 km/h y dos caídas al agua durante el cruce. Con esta progresión consolida su avance sobre el trazado previsto de la expedición y confirma que aprovechó con acierto la ventana meteorológica favorable antes del cambio de viento anunciado para el fin de semana.
Una jornada desapacible desde el arranque
El día comenzó con condiciones adversas para la salida hacia el este: lluvia, frío, y viento muy fuerte con rachas cercanas a los 50 kilómetros por hora que dificultaron el arranque de la travesía. Antonio se lo pensó dos veces antes de partir, pero la lógica de la ventana meteorológica era clara: esperar era peor. Con el fin de semana anunciando un cambio de dirección del viento que impediría el avance hacia el este, había que salir cuando se pudiera.
El cruce más exigente hasta la fecha
El tramo más duro llegó en el medio del cruce, cuando el viento golpeó de lado con toda su fuerza y el oleaje se puso realmente complicado. En dos ocasiones Antonio cayó al agua por la presión del viento sobre la tabla — momentos de tensión que resolvió con el equipo adecuado. Su traje seco de máximas prestaciones cumplió lo que se le pedía: lo mantuvo seco y en calor a pesar de que el agua ronda los dos grados centígrados.
“Ha sido durísimo el principio hasta que he cruzado más o menos a la otra costa. Me ha pegado muchísimo el viento de lado y la verdad es que he estado bastante preocupado porque me he ido dos veces al agua”, relata el propio Antonio en su parte de voz. “Pero bueno, al final he cruzado bien. Como llevo un buen traje no hay ningún problema”.
Segundo tramo: viento y marea a favor
Una vez superado el tramo central del cruce, el escenario cambió a favor del explorador. El viento pasó a incidir más de popa, y a eso se sumó la corriente favorable de una marea que subía. Con estos dos factores empujando, Antonio mantuvo un ritmo alto durante el resto de la jornada y logró completar los 40 kilómetros que hoy lo consolidan sobre el trazado previsto de la expedición.
“He cogido el viento un poco ya más de popa, aprovechando también la corriente que estaba subiendo, y he ido a un buen ritmo. He conseguido hacer 40 kilómetros”, cuenta el explorador.
Un desembarco complicado en costa abrupta
La costa donde ahora se encuentra es abrupta y ofrece pocos puntos seguros para desembarcar. Antonio tenía intención de continuar unos kilómetros más, pero prefirió no arriesgar y buscar refugio en cuanto localizó una playa de arena viable. El desembarco no fue sencillo — sacar todo el equipo del agua costó más de lo esperado — pero fue una opción menos comprometida que llegar a una zona rocosa.
Ya con el campamento montado, comprobó que la playa está muy expuesta al viento, que sigue golpeando con fuerza y hace incómodo el descanso.

En sus propias palabras
Pese a las circunstancias adversas del desembarco y el fuerte viento sobre la playa, el ánimo del explorador es sereno:
“He venido tranquilo y me siento muy bien. Podría haber continuado sin problema, pero he decidido parar porque las costas están muy complicadas para desembarcar”.
Antonio ya tiene todo armado en la tienda, se está preparando la cena, y aunque el vendaval golpea con fuerza, describe su situación con calma: “estoy en mi confort”. Su equipo de coordinación confía en que la jornada del miércoles le permita encontrar un punto de parada más resguardado, antes del cambio de viento previsto para el fin de semana.
Posición actual: 72,865°N · 78,526°O
Distancia recorrida en la jornada: 40 km en aproximadamente 6 horas
Estado: 🟢 Bien · comunicación fluida · sin incidencias de salud
🛰 Rastreo satelital en vivo: tracktherace.com
📖 Media Center oficial: https://germanrbc.pro/acreditacion/
📸 Instagram del explorador: @antoniodelarosa_sport