El Ártico le arrebató su tabla: Antonio de la Rosa, a salvo y a la espera de rescate

Un temporal con vientos cercanos a 100 km/h rompió la banquisa del cabo Crauford y se llevó la embarcación. El explorador permanece ileso en una cabaña de cazadores. El protocolo de rescate marítimo está activado y su extracción se prevé en un plazo máximo de 48 horas.

Nunavut (Canadá) · 1 de agosto de 2026 · Día 15 de expedición

El explorador español Antonio de la Rosa se encuentra ileso y a resguardo en una cabaña de cazadores en el cabo Crauford, en el territorio de Nunavut (Canadá), tras perder su embarcación durante el temporal de la pasada noche. El protocolo de rescate marítimo está activado y su extracción se prevé en un plazo máximo de 48 horas, previsiblemente mediante un rompehielos cuya ruta coincide con su posición actual.

La noche en que el hielo se rompió

Durante la madrugada del sábado, vientos cercanos a los 100 kilómetros por hora y un fuerte estado de la mar rompieron la banquisa —la franja de hielo marino adherida a la línea de costa— sobre la que el explorador había dejado su tabla de paddle surf y la mayor parte del material. El desprendimiento del hielo arrastró la embarcación mar adentro.

Antonio pernoctaba en ese momento en la cabaña, situada a unos 500 metros de la orilla. Esa circunstancia resultó determinante para su seguridad.

La pérdida se produce en la misma jornada en que tenía previsto partir hacia Arctic Bay (Ikpiarjuk), poblado inuit situado a unos 105 kilómetros al sur, para reparar los daños detectados en la quilla y el traje seco durante la espera meteorológica de los días anteriores.

El material que conserva

Antonio había trasladado previamente a la cabaña ropa, parte de los alimentos y el equipamiento de seguridad, incluida la comunicación satelital. Ese material permanece en su poder y le proporciona una autonomía estimada de tres a cuatro días de agua y alimento. El grueso de los víveres, que garantizaba una autonomía muy superior, se perdió con la embarcación.

«Tras unos días en cabo Crauford revisando y comprobando el material me he dado cuenta de que tengo algunas cosas que necesito reparar para continuar con seguridad esta expedición».

Antonio de la Rosa · parte de voz del 31 de julio, víspera del temporal

Mediación diplomática y dispositivo de rescate

La intervención del Embajador de España en Canadá ha resultado determinante para agilizar la respuesta. El contacto establecido con la representación diplomática al inicio de la expedición permitió activar los canales de coordinación de forma inmediata, un factor crítico en una región donde los tiempos de respuesta se miden habitualmente en días.

La extracción se realizará previsiblemente mediante un rompehielos cuya derrota coincide con la posición actual del explorador. Esta coincidencia ha reducido de manera significativa los plazos previstos en una de las zonas más remotas e inaccesibles del Ártico canadiense, donde no existen medios de rescate permanentes y la comunidad habitada más próxima, Arctic Bay, se encuentra a unos 105 kilómetros por mar.

Comunicaciones restringidas por autonomía eléctrica

Las condiciones meteorológicas impiden recargar los dispositivos electrónicos. Antonio ha comunicado que reducirá la frecuencia de sus partes de voz para preservar la autonomía de las baterías hasta el momento del rescate.

La coordinación de comunicaciones subraya que cualquier disminución del ritmo de partes responde a esta medida de precaución y no a una variación de su estado.

Quince días y 367,7 kilómetros

La expedición, iniciada el 18 de julio en modalidad solitaria y sin asistencia, había acumulado 367,7 kilómetros (198,5 millas náuticas) en quince días de travesía por el Ártico canadiense.

En ese recorrido, De la Rosa cruzó la boca del Admiralty Inlet guiándose únicamente por la brújula durante doce horas de niebla cerrada, superó dos vuelcos en aguas a dos grados y alcanzó el cabo Crauford, donde el temporal lo mantuvo refugiado los últimos días.

Próximos pasos

La prioridad absoluta es la extracción segura del explorador. La coordinación de comunicaciones mantendrá informados a los medios de cualquier novedad relevante, con la cautela que impone el régimen restringido de comunicaciones.

No se ha adoptado por el momento ninguna decisión sobre el futuro de la expedición.


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De la Rosa deja atrás Bylot Island y se posiciona frente al Lancaster Sound

Tras 34 km en una jornada estival inesperada, el explorador español acampa a la espera de los vientos del oeste que le permitirán cruzar mañana el mítico umbral oceánico del Paso del Noroeste

Nunavut, Canadá · 25 de julio de 2026 — El explorador español Antonio de la Rosa completó este sábado una jornada de 34 kilómetros (aproximadamente 18 millas náuticas) que le permitió dejar atrás Bylot Island y cruzar la bahía de Navy Board Inlet, posicionándose justo frente al legendario Estrecho de Lancaster — el umbral oceánico oficial del Paso del Noroeste. Con esta progresión, De la Rosa acumula 239,5 kilómetros (129 millas náuticas) desde su salida de Pond Inlet el 18 de julio, en cinco jornadas efectivas de navegación tras la pausa meteorológica que le obligó a esperar entre el 19 y el 20 de julio.

Una etapa estratégica bajo un calor inesperado

La jornada del sábado se desarrolló bajo condiciones meteorológicas particularmente benignas para el Alto Ártico canadiense. Antonio partió desde una bahía protegida en Bylot Island y logró cruzar el canal a pesar de la fuerte corriente de entrada generada por los días previos de viento del oeste sostenido.

“El clima ha estado buenísimo, la verdad. Ha hecho, incluso podría decir, calor. He ido sin el traje seco porque no había nada de oleaje y hacía muy bueno. La distancia de 34 kilómetros me ha permitido completar la etapa que realmente pretendía hoy, para esperar al día de mañana los vientos del oeste que me lleven por el Lancaster, que me encuentro ahora mismo enfrente del Estrecho de Lancaster”, reportó Antonio en su parte de voz.

El avance de esta jornada era estratégicamente clave: no se trataba de sumar la mayor distancia posible, sino de posicionarse frente al Lancaster Sound para aprovechar la ventana meteorológica anunciada por Fran Costoya, responsable del apoyo meteorológico desde España. Los vientos del este previstos desde el domingo por la tarde deberían empujar al explorador durante al menos cuatro días con rumbo favorable.

Un santuario natural con paredes de roca y ríos de deshielo

De la Rosa describe el lugar donde ha establecido su campamento como espectacular: paredes de roca vertical y orillas de piedra similares a las de los grandes ríos de montaña. Un paisaje característico de la costa noroeste del Alto Ártico canadiense.

“El lugar en el que estoy es absolutamente brutal. Mucha pared de roca y mucha orilla de piedra, como de río. Lo importante es cuando voy costeando y ya pienso en parar: es ir buscando cauces de ríos o bloques de hielo para poder derretir nieve o para coger agua para hidratarme. Es importante. De hecho, ahora venía unos kilómetros sin ver agua y he parado aquí, donde cae un río”, explicó el explorador.

La búsqueda de fuentes de agua dulce es una tarea diaria crítica en este tipo de expedición. Antonio identifica dos fuentes principales: cauces de ríos de deshielo que caen desde las montañas al mar, y bloques de hielo que puede derretir para obtener agua potable. La decisión de dónde parar cada noche está condicionada por la proximidad a una de estas dos fuentes.

El día a día del explorador: alimentación, cuerpo y equipo

Por primera vez desde la salida, Antonio comparte con detalle los aspectos técnicos y logísticos de su día a día en el Ártico — información valiosa para entender cómo se sostiene físicamente una expedición en solitario de este calibre.

Alimentación: el explorador consume aproximadamente 4.500 calorías diarias, distribuidas en dos comidas deshidratadas de la marca española Okre (con variantes de pasta, arroz y proteína), un conjunto de frutos secos de 150 gramos, 100 gramos de mantequilla al día, algunas chocolatinas y un batido de proteínas diario.

Equipo — la tabla: Antonio destaca el rendimiento excepcional de la Sunova fabricada específicamente para esta expedición, aunque no evita la autocrítica sobre un elemento de diseño que reconsidera con perspectiva:

“La tabla se está portando increíble. Estas Sunova que hemos fabricado creo que es la número uno. Lo único que hubiera cambiado a día de hoy es haber hecho una quilla retráctil que al golpear con las piedras se metiera dentro de la embarcación. Eso ha sido un grave error, pero bueno, tendré que ir cuidando la quilla para que no se me rompa. Aunque está un poco rota, yo creo que me aguanta”.

Estado físico y mental: el explorador reporta encontrarse en buen estado general, con la sobrecarga lumbar lógica tras días de esfuerzo sostenido:

“Me sigo encontrando muy bien físicamente. Lógicamente sobrecargado la espalda, los lumbares, pero aparte de eso, llevo en cinco días 240 km. Me siento muy bien física y mentalmente, estoy con determinación y haciendo las cosas bien”.

El plan para mañana: el cruce del Lancaster Sound

De la Rosa proyecta iniciar este domingo el cruce del Estrecho de Lancaster, aprovechando la ventana meteorológica anunciada por Fran Costoya desde España. Los vientos del este previstos desde la tarde del domingo se mantendrían estables durante al menos cuatro días, con el mismo rumbo que Antonio necesita seguir.

Alcanzar el Lancaster Sound significará el fin de la fase inicial de aproximación al Paso del Noroeste — la que se ha desarrollado a través del Navy Board Inlet — y el comienzo formal de la travesía oceánica por el corredor ártico que conecta el Atlántico con el Pacífico. Es el mismo cuerpo de agua que en 1819 recorrió William Edward Parry, en 1845 la malograda expedición de John Franklin, y por el que finalmente cruzó Roald Amundsen entre 1903 y 1906.

Doscientos años después, un español de 57 años se dispone a cruzar el mismo umbral. Solo. Sobre una tabla de paddle surf.


Datos clave de la jornada

  • Fecha: 25 de julio de 2026 · Día 8 de expedición
  • Distancia recorrida: 34 km (~18 nm)
  • Acumulado total: 239,5 km (~129 nm) en 8 días desde salida
  • Días efectivos de navegación: 5 (tras pausa meteorológica del 19-20 JUL)
  • Posición actual: 73,688°N · 81,452°O
  • Ubicación geográfica: costa oeste de Bylot Island, frente al Lancaster Sound
  • Condiciones del día: calor inesperado, sin oleaje, sin traje seco
  • Ingesta calórica diaria: ~4.500 kcal (Ocre + frutos secos + mantequilla + proteína)
  • Equipo destacado: tabla Sunova (con quilla ligeramente dañada)
  • Estado del explorador: 🟢 Óptimo · sobrecarga lumbar leve · determinación mental firme
  • Próximo hito: Cruce del Lancaster Sound (previsto para el domingo 26 JUL)
  • Ventana meteorológica: Vientos del este favorables desde domingo tarde · 4 días
  • Reabastecimiento: Cambridge Bay · a 27 días de la salida

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De la Rosa completa otros 40 km y alcanza el punto de giro al norte, tras superar una salida durísima

Nunavut, Canadá · 23 de julio de 2026 — Antonio de la Rosa completó este miércoles una segunda jornada consecutiva de 40 kilómetros y alcanzó el punto donde el trazado de su ruta gira hacia el norte, primer cambio estratégico de rumbo desde el arranque de la travesía. El día trajo también una noticia técnica —la quilla de la tabla sufrió un daño durante una salida al agua especialmente compleja por el oleaje— y un regalo natural extraordinario: el avistamiento de focas y narvales, la joya cetácea del Ártico canadiense.

Una hora para entrar al agua

El día comenzó con lo peor de la jornada. El punto donde Antonio pernoctó la noche anterior estaba muy expuesto al oleaje, y meter la tabla con todo el equipo al agua entre las olas resultó una operación durísima. Lo que normalmente toma minutos le llevó cerca de una hora, con frío intenso de la mañana y viento fuerte de espalda que aumentaba la dificultad.

“La salida de esta mañana ha sido lo peor de la jornada”, cuenta el propio Antonio en su parte de voz. “He roto algo la quilla. Estaba muy complicada la salida con oleaje y ha sido complicadísimo empezar”.

Un contratiempo técnico: la quilla

El daño en la quilla es la incidencia más relevante de la jornada. Se trata de un elemento crítico para la maniobrabilidad de la tabla: sin quilla, el control direccional se ve seriamente comprometido. Por el momento la pieza sigue cumpliendo su función y le permitió completar los 40 kilómetros del día sin nuevas incidencias, pero el equipo mantiene la vigilancia.

“La quilla es fundamental. Sin quilla no hay maniobrabilidad de la tabla, es un elemento indispensable”, explica el explorador. “Puedo hacer una quilla con el timón, pero no es lo mismo. La verdad es que espero que me aguante”.

Antonio tenía previsto un plan de contingencia en su preparación original: llevaba dos quillas de repuesto. Pero una anécdota logística las dejó fuera de la expedición — la caja que las contenía se rompió durante el transporte entre Montreal y Ottawa, y las piezas nunca llegaron a destino. Es una de esas contingencias que un explorador sin apoyo asume como parte del riesgo del terreno.

Buen ritmo y llegada al hito

Superada la fase inicial, la navegación se desarrolló con fluidez. El viento de espalda y las corrientes favorables durante buena parte del recorrido permitieron a De la Rosa mantener un ritmo alto. Los últimos cinco kilómetros los recorrió ya con corriente en contra — motivo por el cual decidió parar y aguardar mejor sincronía con la marea antes de reanudar.

El punto donde ha parado tiene un valor simbólico y estratégico: justo donde la ruta trazada gira hacia el norte. Es el primer cambio de rumbo importante de la travesía y marca el final de la fase de aproximación inicial este-oeste. A partir de aquí, Antonio orientará el resto de su avance hacia el norte del Paso del Noroeste.

Antonio de la Rosa suma 40 km en jornada extrema y consolida su avance en el Paso del Noroeste

Nunavut, Canadá · 22 de julio de 2026 — El explorador español completó este martes una jornada de 40 kilómetros en seis horas de navegación bajo condiciones meteorológicas exigentes, con lluvia, frío, rachas de viento cercanas a los 50 km/h y dos caídas al agua durante el cruce. Con esta progresión consolida su avance sobre el trazado previsto de la expedición y confirma que aprovechó con acierto la ventana meteorológica favorable antes del cambio de viento anunciado para el fin de semana.

Una jornada desapacible desde el arranque

El día comenzó con condiciones adversas para la salida hacia el este: lluvia, frío, y viento muy fuerte con rachas cercanas a los 50 kilómetros por hora que dificultaron el arranque de la travesía. Antonio se lo pensó dos veces antes de partir, pero la lógica de la ventana meteorológica era clara: esperar era peor. Con el fin de semana anunciando un cambio de dirección del viento que impediría el avance hacia el este, había que salir cuando se pudiera.

El cruce más exigente hasta la fecha

El tramo más duro llegó en el medio del cruce, cuando el viento golpeó de lado con toda su fuerza y el oleaje se puso realmente complicado. En dos ocasiones Antonio cayó al agua por la presión del viento sobre la tabla — momentos de tensión que resolvió con el equipo adecuado. Su traje seco de máximas prestaciones cumplió lo que se le pedía: lo mantuvo seco y en calor a pesar de que el agua ronda los dos grados centígrados.

“Ha sido durísimo el principio hasta que he cruzado más o menos a la otra costa. Me ha pegado muchísimo el viento de lado y la verdad es que he estado bastante preocupado porque me he ido dos veces al agua”, relata el propio Antonio en su parte de voz. “Pero bueno, al final he cruzado bien. Como llevo un buen traje no hay ningún problema”.

Segundo tramo: viento y marea a favor

Una vez superado el tramo central del cruce, el escenario cambió a favor del explorador. El viento pasó a incidir más de popa, y a eso se sumó la corriente favorable de una marea que subía. Con estos dos factores empujando, Antonio mantuvo un ritmo alto durante el resto de la jornada y logró completar los 40 kilómetros que hoy lo consolidan sobre el trazado previsto de la expedición.

“He cogido el viento un poco ya más de popa, aprovechando también la corriente que estaba subiendo, y he ido a un buen ritmo. He conseguido hacer 40 kilómetros”, cuenta el explorador.

Un desembarco complicado en costa abrupta

La costa donde ahora se encuentra es abrupta y ofrece pocos puntos seguros para desembarcar. Antonio tenía intención de continuar unos kilómetros más, pero prefirió no arriesgar y buscar refugio en cuanto localizó una playa de arena viable. El desembarco no fue sencillo — sacar todo el equipo del agua costó más de lo esperado — pero fue una opción menos comprometida que llegar a una zona rocosa.

Ya con el campamento montado, comprobó que la playa está muy expuesta al viento, que sigue golpeando con fuerza y hace incómodo el descanso.

En sus propias palabras

Pese a las circunstancias adversas del desembarco y el fuerte viento sobre la playa, el ánimo del explorador es sereno:

“He venido tranquilo y me siento muy bien. Podría haber continuado sin problema, pero he decidido parar porque las costas están muy complicadas para desembarcar”.

Antonio ya tiene todo armado en la tienda, se está preparando la cena, y aunque el vendaval golpea con fuerza, describe su situación con calma: “estoy en mi confort”. Su equipo de coordinación confía en que la jornada del miércoles le permita encontrar un punto de parada más resguardado, antes del cambio de viento previsto para el fin de semana.


Posición actual: 72,865°N · 78,526°O
Distancia recorrida en la jornada: 40 km en aproximadamente 6 horas
Estado: 🟢 Bien · comunicación fluida · sin incidencias de salud

🛰 Rastreo satelital en vivo: tracktherace.com
📖 Media Center oficial: https://germanrbc.pro/acreditacion/
📸 Instagram del explorador: @antoniodelarosa_sport

De la Rosa aguarda ventana meteorológica en el Ártico canadiense

Refugiado por vientos de 40 km/h y sensación térmica cercana a -10 °C Nunavut (Canadá) 20 de julio de 2026 BOLETIN 05

El explorador español Antonio de la Rosa se mantiene refugiado en el Ártico canadiense a la espera de una mejora en las condiciones meteorológicas, tras los primeros días de su travesía en solitario por el Paso del Noroeste. Los partes recibidos vía satélite indican que la pausa se prolongará hasta el próximo miércoles, cuando el pronóstico anticipa la primera ventana favorable para retomar la marcha.

Desde su punto actual de refugio, De la Rosa reporta vientos sostenidos cercanos a los 40 km/h, temperaturas en el orden de +1 °C con sensación térmica de entre -9 °C y -10 °C, lluvia y un terreno irregular sin puntos de resguardo efectivo. El explorador ha instalado su tienda de campaña en un collado, la única zona relativamente protegida del entorno inmediato, aunque el viento sortea el relieve montañoso y golpea el campamento con fuerza intermitente.

Una primera prueba del Ártico La detención forma parte esperada de una travesía de estas características: en las expediciones polares en solitario, las paradas por ventana meteorológica son una constante, y saber leer las condiciones y esperar es tan importante como avanzar. Sin embargo, la severidad del episodio actual -con temperaturas efectivas cercanas a los diez grados bajo cero por acción del viento- supera las previsiones iniciales para esta fase temprana del cruce.

Implicación logística: el reloj de las reservas De la Rosa partió desde Pond Inlet con 35 días de comida a bordo y con la planificación de reabastecerse en Cambridge Bay, aproximadamente a la mitad del recorrido. El consumo calórico diario continúa, esté en marcha o en pausa: la exposición al frío, la humedad y el mantenimiento del calor corporal exigen ingesta contínua. Cada día de espera anticipada consume reservas que estaban proyectadas para tramos posteriores de la travesía, lo cual obligará a un ajuste fino de la progresión hasta el punto de reabastecimiento.

Estado del explorador De la Rosa se comunica con regularidad vía Garmin inReach Mini y mantiene el ánimo firme pese a la incomodidad. En su último parte, resume la situación con la serenidad característica de un explorador experimentado: «Parece que las condiciones mejoran el miércoles, así que aguantaré hasta el miércoles».

Coordinación de rescate activa El protocolo de emergencia se mantiene operativo: el dispositivo SOS satelital está vinculado al servicio de rescate coordinado desde Alberta, con cuatro helicópteros disponibles a lo largo del corredor del Paso del Noroeste. La comunicación con Pond Inlet y las autoridades canadienses es diaria. En este momento, no hay indicación de emergencia: se trata de una espera controlada por condiciones meteorológicas adversas, dentro de los parámetros previstos para una travesía polar en solitario.

Contacto de prensa: Germán Briceño /  lider@germanrbc.pro

Acreditación de prensa y recursos: germanrbc.pro/acreditacion/

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Antonio de la Rosa llega a Pond Inlet y ultima el arranque de su travesía solitaria del Paso del Noroeste

Antonio de la Rosa ha llegado a Pond Inlet, en el Ártico canadiense, y prepara desde allí el arranque de una travesía en solitario y sin apoyo de más de 3.000 kilómetros por el Paso del Noroeste. El punto de partida oficial será Cabo Liverpool, en la isla de Bylot, y el explorador combinará navegación con una tabla prototipo modular Sunova y arrastre con trineo, según lo exijan las condiciones del hielo.

La expedición está respaldada institucionalmente por la Embajada de España en Canadá y por la Real Sociedad Geográfica Canadiense (RCGS), que recibió a De la Rosa en Ottawa antes de su desplazamiento al norte. En la visita, el embajador Alfredo Martínez acompañó al explorador y subrayó el papel de España en la exploración polar —una tradición de más de cinco siglos— y el valor de los aventureros modernos como puente entre naciones y como voz para la conciencia ambiental.

 

“La exploración moderna debe servir para proteger el mundo que habitamos”, resumió De la Rosa tras la reunión.

La llegada a Pond Inlet no ha estado exenta de dificultades. El equipo del explorador —cajas con material técnico crítico para la travesía— llegó a la comunidad prácticamente en el mismo vuelo que él, tras varios días de retrasos logísticos, y con algunos daños de transporte. Las condiciones meteorológicas de recepción tampoco han sido benignas: lluvia, temperaturas entre tres y cuatro grados y una sensación térmica exigente.

Desde la costa, De la Rosa describió una escena que resume el carácter cambiante del Ártico contemporáneo: un viento del este había desplazado toda la banquisa hacia el oeste en apenas uno o dos días, despejando el corredor por el que él debe navegar. Ese tipo de movilidad rápida del hielo es uno de los fenómenos que la expedición documentará durante el cruce.

De la Rosa espera partir aproximadamente dos días después de su llegada, si la meteorología lo permite.

Una gesta con contexto histórico

El Paso del Noroeste —la ruta marítima que conecta el Atlántico y el Pacífico atravesando el archipiélago ártico canadiense— fue durante siglos uno de los grandes objetivos de la exploración polar. Cruzarlo hoy en solitario, sin asistencia, con material propulsado a fuerza humana y en una sola temporada, es una empresa que muy pocas personas en el mundo han intentado. Que un explorador español lo aborde en 2026, con respaldo institucional de ambas orillas del Atlántico, sitúa esta expedición en una línea de continuidad histórica que el embajador Martínez destacó explícitamente durante el encuentro en Ottawa.

Ficha técnica

Distancia: más de 3.000 kilómetros
Punto de partida: Cabo Liverpool, isla de Bylot (vía Pond Inlet, Nunavut)
Modalidad: solitario, sin apoyo, sin reabastecimiento
Material principal: tabla prototipo modular Sunova de dos secciones y trineo
Apoyo institucional: Embajada de España en Canadá y Real Sociedad Geográfica Canadiense
Equipo de seguridad: conforme a la normativa canadiense para desplazamiento en solitario en el Ártico

La tabla ya vuela hacia el Ártico: Antonio de la Rosa mantiene el 17 de julio como fecha de salida

El material llegó a Ottawa con retraso y con las cajas deterioradas tras un desvío aéreo imprevisto. Las piezas críticas están intactas y el envío ya va camino de Pond Inlet. Ahora todo depende del reloj.

Antonio de la Rosa llegó a Canadá esta semana. Su embarcación, no.

Las cajas que transportan la tabla —más de dos metros y medio— “no cabían” en los aviones que cubren la ruta directa desde Montreal. La aerolínea decidió desviarlas vía Toronto, lo que sumó dos vuelos y varios días de demora. Llegaron a Ottawa visiblemente deterioradas, con roturas y señales de un manejo poco cuidadoso.

El problema no era el embalaje. Era lo que había dentro.

La embarcación es un prototipo fabricado en Tailandia por Sunova, construido en dos secciones que se ensamblan mediante un sistema de tubos y piezas de conexión diseñado a medida. Esa modularidad es lo que permite que la tabla se transforme en trineo cuando el hielo cierra el paso y hay que arrastrarla sobre la banquisa.

Las piezas de conexión viajan dentro de las secciones. Sin ellas, las dos mitades no se unen y no hay travesía.

“Voy a ver sobre todo si están los sistemas de conexión. Si no estuvieran, sería imposible juntar las tablas. Voy a cruzar los dedos: estoy claramente preocupado.”

Antonio grabó el momento exacto en que abrió las cajas:

Estaban. Y el mismo día, Antonio facturó el equipo por carga prioritaria con Canadian North rumbo a Pond Inlet (Mittimatalik), en el norte de la isla de Baffin.

“El Ártico no lo pone fácil ni antes de empezar. Pero las ganas de palear y de iniciar esta aventura están intactas.”

Ahora la variable es el tiempo

El tránsito de la carga puede tardar entre tres y siete días. En el peor escenario, hasta doce. En el Ártico canadiense, el transporte aéreo depende de la meteorología y del espacio libre en cada vuelo.

Antonio mantiene el 17 de julio como fecha objetivo. Para cumplirla, la tabla debe estar en Pond Inlet el día 15.

Y hay una razón que va más allá del calendario: esta semana entran vientos del este. Es la condición que necesita para cruzar el estrecho de Lancaster —la puerta del Paso del Noroeste— sin enfrentarse de cara a una corriente dominante que circula en sentido contrario.

“Viene casi una semana con meteorología favorable y vientos del Este, ideal para entrar a Lancaster. Vamos a ver si ocurre el milagro.”

En el Ártico, una ventana así no se repite a voluntad.

Agenda institucional en Ottawa

Mientras el material viaja al norte, Antonio cumple en la capital una jornada oficial: visita a la Sociedad Geográfica Canadiense y cena de gala con el Embajador de España en Canadá. La expedición navega bajo bandera de España y de la Sociedad Geográfica Española.

Antonio de la Rosa afrontará el Paso del Noroeste en solitario: un desafío inédito en el Ártico

El reconocido aventurero y explorador español Antonio de la Rosa se prepara para emprender uno de los mayores retos de su trayectoria: cruzar el legendario Paso del Noroeste a remo, en solitario y sin asistencia, durante el verano de 2026.

La travesía, que se desarrollará en el corazón del Océano Ártico, representa un desafío de enorme complejidad y riesgo, pero también una oportunidad única para poner a prueba la vasta experiencia acumulada por Antonio en expediciones anteriores. Lo hará sobre una tabla de paddle surf especialmente diseñada, capaz de transformarse en trineo, lo que le permitirá mantener autonomía total durante más de dos meses, la duración estimada de la expedición.

Debido a las variables propias del entorno —condiciones meteorológicas, acumulación de hielo y factores logísticos—, el punto exacto de inicio y final de la travesía podría variar, al igual que su distancia total, calculada entre 2.000 y 3.000 kilómetros. De completarse, este desafío se convertiría en una hazaña sin precedentes dentro de la navegación autosuficiente, marcando un nuevo hito en la historia de la exploración moderna.

Más de un siglo después de que Roald Amundsen lograra por primera vez atravesar esta ruta en barco, Antonio intentará hacerlo remando en solitario, enfrentando hielo a la deriva, temperaturas extremas y la presencia de fauna salvaje como osos polares. El proyecto une historia, innovación y conciencia ambiental, buscando no solo escribir un nuevo capítulo en la exploración, sino también visibilizar los efectos del cambio climático, que han alterado radicalmente la geografía del Ártico.

Con una carrera marcada por expediciones pioneras —desde el Polo Sur hasta el Atlántico y el Pacífico—, Antonio de la Rosa ha consolidado una forma de entender la aventura como medio de inspiración, conciencia y transformación. La Expedición Paso del Noroeste 2026 invita a seguir de cerca el recorrido de un explorador que lleva los límites del cuerpo y la mente hacia lo esencial: descubrir, resistir y transmitir.

 

El Océano Ártico: frontera del cambio

El Océano Ártico, el más pequeño y septentrional del planeta, se extiende alrededor del Polo Norte y permanece cubierto por hielo marino durante gran parte del año. Rodeado por América del Norte, Europa y Asia, alberga ecosistemas únicos y especies especialmente adaptadas a condiciones extremas, desde osos polares hasta comunidades indígenas que han convivido históricamente con este entorno frágil.

En las últimas décadas, el Ártico se ha convertido en un símbolo visible del cambio climático. El deshielo acelerado ha reducido drásticamente la extensión del hielo marino, alterando los ecosistemas y abriendo nuevas rutas de navegación —como el Paso del Noroeste y el Paso del Noreste— que antes eran imposibles de transitar. Estas transformaciones traen consigo oportunidades comerciales, pero también profundos desafíos ambientales y geopolíticos.